domingo, 15 de mayo de 2011

pero prometemelo.

- Yo te prometo un para siempre. ¿Tu me lo prometes? 

- Eso es demasiado tiempo, todo se puede torcer y podemos acabar odiándonos. 
- Bueno, aunque te odie, si me necesitas iré. 
- No lo creo, si me odias no me querrás ver.. 
- Pues cierro los ojos. 
- No me querrás oír.
- Pues no te dejaré hablar. 
- ¿Entonces? 
- Te abrazaré y te diré: ¿Te acuerdas de aquella tarde  que te prometí un para siempre? Lo decía enserio.

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